Conozco a Bibi desde hace más de cinco años. Es una de mis personas favoritas, y trabajar en su música ha sido uno de los placeres más grandes de mi vida: juntos construimos una atmósfera sonora muy personal e íntima, honesta y auténtica. Hace indie pop, y su música plasma una perspectiva emocional enorme —vasta y presente.
Álbum «me da miedo ser feliz». Permiso de uso y enlace concedido por la artista.